lunes, 13 de abril de 2009

Abogando por la Verdad



La Sabiduria que el Hombre no debe olvidar jamas

El Obstaculo mas grande. “El Miedo”

El dia mas hermoso. “Hoy”

El mayor error. “ Darce por vencido”

El mas grande Defecto. “ El Egoismo”

La Mejor distraccion. “ El Trabajo”

El peor fracazo. “El Desanimo”

Los mejores maestros. “ Los Niños”

El Sentimiento mas Vil. “ La Envidia

El Regalo mas Hermoso. “ El Perdon”

El mayor Conocimiento. “ Dios”

Lo mas hermoso del Mundo. “El Amor”

La Felicidad mas dulce. “ La paz”


Y tambien esto es Sabiduria


Recurda estas cosas y cambialas:

Se Manso - No Dejado
Se Humilde – Pero no Tonto
Se Agresivo - Pero no Violento
Se Dadivoso - Pero no Derrochador
Se Observador – Pero no Codicioso




Sellando al Pueblo de Dios

Amigos, Hermanos.

Hay un texto que quiero que analizemos muy concienzudamente. Gálatas 6:16.

" Y todos los que anduvieren conforme á esta regla, paz sobre ellos, y misericordia, y sobre el Israel de Dios. "
Version RV 1865


" Que la paz y la compasión de Dios estén con todos los que ajusten su vida a esta norma y con todo el pueblo de Dios. ( Israel de Dios)"
Version: Palabra de Dios Para todos

Amigos.
Cuando Nuestro Señor Jesucristo vino por primera vez, se presento como un profeta enviado de Dios para su pueblo, (lucas 7:16) su objetivo primordial era enseñarles a las ovejas perdidas de la casa de Isrrael, (Mateo 10:6) - Isrraelitas Pecadores- el camino verdadero de la salvacion, esto es, las buenas noticias que los conducirian a una vida eterna.

Nuestro señor Jesucristo les aclaro a sus discipulos que la enseñanza que el les impartia, no era de el, sino que era de su padre, Jehova Dios. ( Juan 7:16-17)
en el año 26, cuando el inicia su ministerio empieza a llamar a sus discipulo, todos ellos eran tenidos por gentes que no tenian conocimientos, por gente ruda e ignorantes, a un uno de sus discipulos cuestiona a felipe cuando el lo invita a seguir al maestro,--- Juan 1:45 - 46 "Felipe halló a Natanael, y le dice: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y los profetas: Jesús de Nazaret, el hijo de José.
Y le dijo Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Dícele Felipe: Ven, y vé."

¿Nazaret? esta fue la pregunta de Natanael, por que se pregunto esto. Nazaret esta situada en la region de galilea, esto es region de Gentiles y paganos, como es posible que de Nazaret viniera el Cristo..


Nazaret. (Significa Separados)
Es un pueblo de Galilea, como 120 Kms. al norte de Jerusalén.

Desde aqui inicia nuestro estudio de los sellados (separados) para Dios, un pueblo Nuevo con vision de redencion.
"Vino al mundo que le pertenecía, pero su propia gente no lo aceptó.
Pero a los que lo aceptaron y creyeron en él, les dio el derecho de ser hijos de Dios.
Estos hijos no nacieron como nace un bebé, ni por deseo o plan de sus padres, sino que nacieron de Dios."
Juan 1:11- 13 Version la Biblia para todos.

" pues él se entregó a la muerte por nosotros para liberarnos de toda maldad y limpiarnos de todo pecado. También lo hizo para que seamos su propio pueblo, ocupado siempre en hacer buenas obras."
Tito 2:14 Version la Biblia para todos





El Israel de Dios
(El verdadero pueblo de Dios )


Cuanto se ha escrito y se ha predicado referente al pueblo elegido de Dios, pero muchas veces no se han puesto bases bíblicas para saber cuál es este pueblo. El hecho de que cualquiera iglesia, la que sea, diga que es el pueblo de Dios, sin más demostración que la palabra del que la fundado y sus Pastores o ministros enseñan, no es una razón convincente; Todo esto es más bien una pretensión que puede estar equivocada.



Ahora bien, cuantas iglesias que tienen diez, veinte o cien años de existencia, se hacen llamar la iglesia verdadera, pero todas ellas, o se dividieron de otras, o hubo un hombre que leyendo a la ligera la Biblia y ayudado por algun comentario o Concordancia, encontró algunos pasajes y le animaron su espíritu para predicar, y éste, después de todo, formó un grupo de personas, y ahora él como el grupo sostienen que son la iglesia verdadera , predicando únicamente la salvación y el arrepentimiento pero sin saber bajo qué condiciones viene la verdadera salvación o como Obtener el verdadero arrepentimiento.



Por lo tanto, con fácilidad se ve que estas iglesias nuevas no tienen las virtudes del Espíritu Santo, ni son la iglesia primitiva, tampoco son la iglesia que padeció la tremenda persecución en el tiempo de los emperadores romanos. Mas sin embargo, a pesar de todo lo que se ha dicho, hay hombres que tienen la conciencia cauterizada, y empesinados en su forma de pensar, ignoran lo que la Biblia expone para ser la verdadera iglesia.



Mas la Palabra de Dios que no se equivoca, nos está enseñando con caracteres visibles que el Dios del cielo tiene un pueblo particular, o sea la iglesia por la cual Cristo derramó su sangre y deposito en ella su doctrina y dio de sus dones. Esto es claro entenderlo porque desde que Cristo comenzó su ministerio hasta que ascendió a los cielos, instruyó a los apóstoles para que continuaran dirigiendo a su iglesia.



¿Cuál es el fundamento que nos sostiene para pensar de esta manera? ¿El pueblo judío es el verdadero pueblo de Dios? ¿Son los gentiles el pueblo de Dios? ¿Quiénes forman la iglesia comprada con el grande sacrificio de Cristo? Vea el sentido de este pasaje: "Sed sin ofensa a judíos, a gentiles, y a la Iglesia de Dios" (1 Corintios 10:32). Por este pasaje concluimos que la Iglesia de Dios no son los judíos, mucho menos los gentiles, como se trata de enseñar en los tiempos modernos.



Ahora bien, es necesario, ante todo, tomar en cuenta que los términos "Iglesia de Dios", "la buena Oliva" y "el Israel de Dios", son similares. Ya leimos en 1 Corintios 10:32, que la Iglesia de Dios no son los judíos, ni tampoco los gentiles, sino es la familia de Dios aquí en la tierra, y esta familia lleva el nombre del Padre de nuestro Señor Jesucristo (Efesios 3:14,15) cuyo nombre, como está escrito.es Dios. "Porque he aquí, el que forma los montes, y cría el viento, y denuncia al hombre su pensamiento; el que hace á las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová, Dios de los ejércitos, es su nombre". Amós 4:13


Este es el pueblo o iglesia que Pablo perseguía antes de su conversión a ella, y únicamente a quién él mismo dirige todas sus amonestaciones y los mandamientos del Señor (consulte las siguientes citas: Gálatas 1:13; 1 Corintios 1:2, 3; 2 Corintios 1:1; 1 Timoteo 3:15; 1 Corintios 14:37, etc.).



No podríamos nunca pasar por alto que "Cristo Jesús vino al mundo a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lucas 19:10).
Pero aquello que se había perdido no eran los gentiles, "Sino las ovejas perdidas de la casa de Israel " (Mateo 10:5,6).



Recordemos el hecho cuando una mujer cananea se acercó a Cristo diciendo: "Señor, hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio", a o cual respondió Jesús: "No soy enviado sino a los ovejas perdidas de la casa de Israel " (Mateo 15:25,24). Una vez más tenemos aquí la confirmación de que la Iglesia de Dios no son los judíos ni los gentiles, sino las ovejas que estaban perdidas de la Casa de Israel. Estas ovejas perdidas formaron "la elección de gracia" que nos habla el apóstol Pablo en Romanos 11:5-8: "Así también en este tiempo han quedado reliquias por la elección de gracia. Y si por gracia, luego no por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia, y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. ¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, aquello no ha alcanzado. Mas la elección lo ha alcanzado; y los demás fueron endurecidos, como está escrito: dióles Dios espíritu de remordimiento, ojos con que no vean, y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy".



Esta elección son los mismos "144,000" señalados de todas las tribus de Israel (Apocalipsis 7). Cuando Cristo fue desechado de los suyos, estos le aceptaron como su Salvador, por lo cual les dio potestad de ser hechos hijos de Dios (Juan 1:11-13).



Estos ciento cuarenta y cuatro mil son las primicias que nos habla el Apocalipsis: "Y ninguno podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil, los cuales fueron comprados de entre los de la tierra. Estos son los que con mujeres no fueron contaminados; porque son vírgenes. Estos, los que siguen al Cordero por donde quiera que va; estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y para el Cordero" (Apocalipsis 14:3,4). "Y oí el número de los señalados: ciento cuarenta y cuatro mil señalados de todas las tribus de los hijos de Israel". (Apocalipsis 7:4).

En esta forma vemos que esta "elección de gracia", forman la "Buena Oliva", en la cual los gentiles, siendo acebuches, han sido ingeridos a ella. Jesús mismo, al predicar a aquellos judíos incrédulos, decía: "...Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais... si vuestro Padre fuera Dios, ciertamente le amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; no he venido de mí mismo, más él me envió" (Juan 8:38-42). Notemos pues, que entre todos los israelitas que había en los días de Jesús, se distingue fácilmente una porción, a la cual el apóstol Pablo llama "la elección de gracia", que son hijos de Abraham. "No empero que la palabra de Dios haya faltado; porque no todos los que son de Israel son Israelitas; ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas en Isaac te será llamada simiente... no los hijos de la carne son los hijos de Dios, sino los hijos de la promesa, y que son contados en la generación" (Romanos 9:6-8).

Es claro entender entonces lo que Pablo dice. Solamente los que creyeron en Cristo de los hijos de Israel forman la Buena Oliva, porque éstos son hijos de Abraham. Otra vez el testimonio dice: "Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme a la promesa los herederos" (Gálatas 3.29).



Pablo sigue describiendo este cuadro en la forma siguiente (hablando de los judíos incrédulos): "Digo pues: ¿Han tropezado para que cayesen? En ninguna manera; mas por el tropiezo de ellos vino la salud a los gentiles, para que fuesen provocados a celos... Que si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo acebuche, has sido ingerido en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva; no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú á la raíz, sino la raíz á ti. Pues las ramas, dirás, fueron quebradas para que yo fuese ingerido. Bien: por su incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme" (Romanos 11:11, 17-20).



El apóstol inteligentemente nos está aclarando que nosotros, siendo gentiles o acebuches, hemos sido ingeridos en la Buena Oliva, en la Iglesia de Dios, formada primitivamente por 144,000 israelitas que fueron la elección de gracia. Y todavía el apóstol nos hace el siguiente recordatorio: "Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne; que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de las promesas, sin esperanza y sin Dios en el mundo" (Efesios 2:11,12).



Finalmente queremos dejar una pregunta para que sea contestada conscientemente y con el corazón en la mano. ¿Todos los grupos religiosos de nuestros días, llámanse como se llamen, pretendan lo que pretendan, están ingeridos en la buena oliva? ¿Están haciendo de acuerdo a las obras de Abraham (Génesis 26:5) y son en verdad la simiente de bendición? Recuerde que para ser el verdadero pueblo de Dios tiene que estar imprescindiblemente ingerido en la buena oliva, en el Israel de Dios. De otra manera está fuera de la República de Israel y vive sin Dios y sin esperanza en este mundo.



Las ramas naturales fueron quebradas, y no es remoto que esto nos acontezca a nosotros si nos separamos de la verdadera Iglesia de Dios. Cuántos inquietadores hay por todos lados, que prometen salvación viviendo ellos en completa corrupción, por eso el apóstol Pablo nos amonesta en la forma siguiente: "Os ruego, hermanos, que miréis a los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido, y apartaos de ellos... de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras de sí" (Romanos 16:17; Hechos 20:30).

"Mirad por vosotros, porque no perdamos las cosas que hemos obrado, sino que recibamos galardón cumplido. Cualquiera que se revela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo" (2 Juan 8,9).


Sed sin ofensa á Judíos, y á Gentiles, y á la iglesia de Dios.
1Corintios 10:32



Hemos analizado la historia de la iglesia no desde un punto de vista cronologico, si no desde un trasfondo Doctrinal, es decir desde un punto donde no hay margen de error, es bien sabido que las cronologias no esta de acuerdo y por lo tanto existen especulaciones, no asi la palabra de Dios, en ella vemos con claridad como El Espiritu Santo se encarga con claridad de dicipar cualquier duda acerca de la enseñanza que pauta la historia de la misma iglesia desde los tiempos de los apostoles que caminaron y vieron con sus ojos lo que Jesus realizo por su pueblo, el señor nos a escogido a nosotros y nos llama sus amigos y nosotros le hemos aceptado y guardamos sus palabras como el nos la ha enseñado, el siguiente tema es muy controversial en el mundo religioso,y esto es por lo que el apostol Pedro dice. " Por lo cual, oh amados, estando en esperanza de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de él sin mácula, y sin reprensión, en paz. Y tened por salud la paciencia de nuestro Señor; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito también; Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos é inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para perdición de sí mismos."
2Pedro 3:14 -16

Asi que amigos, no seamos inconstantes y estudiemos las escrituras para que dicernamos con entendimiento acerca de la salvacion tan grande que se nos confia.




Esta es la voluntad de Dios


El presente estudio tiene como principal objetivo analizar lo que Jehova Dios quiere de nosotros, es decir como debemos de caminar y comportarnos con el y con las personas, y las bases las encontramos en un Verso que tiene el poder de enseñarnos como debemos de presentarnos ante el.

" Esfuercence por vivir en paz con todo el mundo y tengan una vida libre de pecado. El que no tenga una vida dedicada a Dios, no podrá ver al Señor."
Hebreos 12:14

Que dice el apostol; que tenemos que esforzarnos por estar en paz, y tener dedicacion. Sin estas dos caracteristicas no podremos ver al señor.
Jesús dijo: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos: mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos" (Mateo 7:21).

Ahora bien, como todos los pueblos tienen caracteristicas que los destacan y los distinguen, el pueblo de Dios tambien tiene las suyas.

Observamos la ley de lo limpio y lo inmundo (ley de alimentacion - Levitico 11:1- 47-), pagamos nuestros diezmos y ofrendamos ( Genesis 14: 20), Observamos el septimo dia ( SABADO - Exodo 20:8-11) y tambien sus festividades divinas ( Pascua, Pentecostes y Tabernaculos - Exodo 23: 14-17 ), nos bautizamos y buscamos la santificacion - (Mateo 28:19, Heb 12:14 ), ¿Y por que lo hacemos ?. Por que esta es la Voluntad de Dios.

También dijo nuestro Dios: "Tres veces en el año me celebraréis fiesta. La fiesta de los ázimos guardarás: Siete días comerás los panes sin levadura, como yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib; porque en él saliste de Egipto: y ninguno comparecerá vacío delante de mí: También la fiesta de la siega, los primeros frutos de tus labores que hubieres sembrado en el campo; y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando habrás recogido tus labores del campo. Tres veces en el año parecerá todo varón tuyo delante del Señor Jehová" (Éxodo 23:14-17)(Esto mismo recomienda la Palabra de Dios en Éxodo 34:23; Deuteronomio 16:16; 2 Crónicas 8:13).

Estas tres fiestas fueron establecidas por Dios para ser celebradas por estatuto perpetuo, toda vez que no eran para el hombre sino para hacerle fiesta a nuestro Dios. Por esto mismo en Levítico 23:4-21, 38-44 se dice que éstas fiestas son las solemnidades de Jehová, y son por estatuto perpetuo.

Ciertamente, Dios anunció a los hijos de Israel que les iba a quitar sus fiesta, sus lunas nuevas, sus sábados y todas sus solemnidades, y les dijo: "Y tornaré vuestras fiestas en lloro, y todos vuestros cantares en endechas..." "No me traigáis más vano presente: el perfume me es abominación: luna nueva y sábado, el convocar asambleas, no las puedo sufrir: son iniquidad vuestras solemnidades. Vuestras lunas nuevas y vuestras solemnidades tienen aborrecidas mi alma: me son gravosas; cansado estoy de llevarlas" (Oseas 2:11; Amós 8:10; Isaías 1:13,14).

Según la Biblia Cronológica, el profeta Oseas profetizó en el año 785 a.C., esto es 179 años antes de la cautividad, la cual tuvo lugar en el año 606 a.C. También encontramos que el profeta Amós profetizó en el año 787, es decir 181 años antes de la cautividad; y el profeta Isaías ejerció su actividad profética en el año 760 a.C., 154 años antes de que Nabucodonosor llevara al pueblo de Judá cautivo a Babilonia, donde estuvieron 70 años como esclavos. Fue precisamente en ese tiempo que se cumplió lo que dijeron estos profetas. Al regresar de la cautividad de Babilonia en el año 536 a.C., los judíos volvieron a celebrar las Festividades de Jehová y el sábado, y desde esa fecha hasta hoy, no se han interrumpido, tanto que Jesucristo las guardó, sus discípulos de raza judía y los cristianos convertidos al Evangelio (Esdras 3:1-6; Gálatas 4:4; Lucas 2:41; Juan 7:1-37; Hechos 2:1-4, 18:21, 20:16; 1 Corintios 5:7,8).

Recuerde que Dios dice que quiere un pueblo santo, unico " pues él se entregó a la muerte por nosotros para liberarnos de toda maldad y limpiarnos de todo pecado. También lo hizo para que seamos su propio pueblo, ocupado siempre en hacer buenas obras."
Tito 2:14 Version la Biblia para todos

Este es el propocito de su Pueblo el hacer su Voluntad por que esto le agrada.
"Entonces dije: Heme aquí (En la cabecera del libro está escrito de mí) Para que haga, oh Dios, tu voluntad." Heb 10:7


¿Bajo la ley o Bajo la Gracia?
"No piensen que he venido para destruir la ley de Moisés o los libros de los profetas. No he venido para destruirlos, sino para darles completo significado. Les digo la verdad: mientras existan el cielo y la tierra, no desaparecerá ni una letra ni una tilde de la ley hasta que todo esto se cumpla. "Así que cualquiera que desobedezca alguno de los mandamientos más pequeños y les enseñe a otros a desobedecerlo, será llamado el más pequeño en el reino de Dios. En cambio el que los obedezca todos y enseñe a obedecerlos, será llamado grande en el reino de Dios. Porque les digo, no tendrán parte en el reino de Dios a menos que hagan lo que Dios quiere de una manera mejor que los maestros de la ley y los fariseos.
Mat 5:17-20

En terminos juridicos al que obedece todas las reglamentaciones de la ley, no se le dice que está bajo la ley. Porque estar bajo la ley es estar en la condición de aquel que la viola, que la desobedece y quebranta. A éste se le dice que está bajo la ley, porque la ley lo ésta sancionando. Pero al que obedece celosamente los preceptos de la ley, nunca se le dice que está bajo la Ley. Los que han creído en Cristo no están bajo la Ley, éstos están bajo de la gracia, esto es, bajo un favor inmerecido. Porque como la paga del pecado es muerte, todos los que han creído en Cristo y se han arrepentido de sus pecados, le han pedido a Dios que él perdone las faltas con las que lo han ofendido. El sacrificio de Cristo y su intervención en su carácter de abogado y mediador entre Dios y los hombres, ha servido para que sean perdonados todos los pecados de los seres humanos, no por obras sino por el sacrificio expiatorio de Jesús. Los que han aceptado a Cristo como su Salvador, se han arrepentido de todos sus pecados, se han convertido de Satanás a Dios, de las tinieblas a la luz y se han bautizado, sus pecados han sido borrados. Ahora son considerados como hijos de Dios y han sido salvos de la paga del pecado que es la muerte.Los creyentes han resucitado de entre los muertos, de aquellos que están muertos en sus pecados y delitos y están enlistados en los cielos por medio de Cristo. Estos que pecaron pero no de muerte, demandan el perdón por medio del abogado (Jesús), puesto por Dios y les dará vida, esto es a los que pecan pero no de muerte. Por todo lo anterior entendemos que quienes están bajo la ley son aquellos que, aunque dicen que creen en Cristo, no obedecen a la ley, haciéndose merecedores del castigo preparado para los pecadores. Así que los que han sido llamados al reino del Señor debemos perseverar hasta el fin para ser salvos y recibir la corona de la vida eterna. La ley del Señor fue menospreciada por los hijos de Israel, ya que no pasó mucho tiempo después de que llegaron a la tierra prometida y se olvidaron de la Ley y también de las maravillas que Dios había hecho por ellos, la prueba más contundente de que se olvidaron de la ley la manifiesta el rey David, porque escribió: Tiempo es de hacer; oh Jehová; Disipado han tu ley (Salmos 119:126). Siendo los principales transgresores los mismo sacerdotes, los escribas y los fariseos, por lo tanto era necesario que se hiciera algo a favor de ella. Por lo tanto nuestro Señor Jesucristo es quién vino a magnificarla, es decir a hacerla más honorable, porque magnificar una cosa es hacerla más poderosa o con más gloria.

El Maestro la magnificó, porque su aplicación ya no fue limitada a los casos físicos, sino que vino a ocupar un lugar en nuestros pensamientos y sentimientos de nuestro corazón. Pues el Salvador dijo: Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos (Mateo 5:20). Así tenemos ahora que no es necesario consumar físicamente un adulterio, porque para quebrantar el mandamiento: No adulterarás, ahora es suficiente el ver a una mujer para codiciarla, porque ya adulteremos con ella en nuestro corazón. De la misma manera, la ley de Dios es considerada espiritual en todos los mandamientos que la constituyen, teniendo su acción aún en los actos de nuestro entendimiento. Esto hizo que el Apóstol Pablo dijera que la ley era espiritual, pero no por ello dejaría de cumplirse. El Señor Jesús resumía esta ley al decir: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mateo 22:37-39). De estos dos mandamientos dependía toda la ley. Pues estos dos mandamientos son usados por el Señor para mostrar el sentido de obediencia a Dios, ya que el mismo apóstol Pablo testifica al decir: No debáis a nadie nada, sino amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley (Romanos 13:8-10).

El Maestro enseñó que para entrar a la vida eterna era menester obedecer los Diez Mandamientos (Mateo 19:16-22). Tanto que la Iglesia remanente está obligada a guardarlos, por ser estos una característica que la identifica como la verdadera Iglesia fundada por el Salvador, ya que es el sumario de la moral de los hijos de Dios, tanto judíos como cristianos, deben guardar esta ley por los siglos de los siglos.

JESUS NO QUITÓ LAS LEYES DE MOISÉS NI LAS FIESTAS

Cuando algunos hermanos de Judea llegaron a la Iglesia que estaba en Antioquía, formada por gentiles que habían aceptado el Evangelio, les intimaron a que se circuncidaran y guardaran las leyes de Moisés. Esto motivó que se verificara el Concilio de Jerusalem, en el año 51 d.C. En éste Concilio se levantaron unos hermanos de los Fariseos que habían creído (en Cristo), insistiendo en que los gentiles debían circuncidarse y guardar las leyes de Moisés. Después de una grande deliberación, se llegó a la conclusión de que los gentiles convertidos al Señor Jesucristo no se debían circuncidar y que de las leyes de Moisés solamente se abstendrían de cuatro cosas: "ahogado, idolatría, fornicación y sangre" (debemos notar que en Hechos 15 no se dice que los judíos no deben guardar las leyes de Moisés). No se recomienda a los gentiles convertidos la circuncisión ni el cumplimiento de las leyes de Moisés, porque si los gentiles se circuncidaban estaban obligados a ofrecer sacrificios, ofrendas y demás ordenanzas impuestas por la ley de Moisés, las cuáles debían ser presentadas en el Templo de Salomón; esto era imposible porque no estaba permitido que se juntaran judíos con extranjeros, porque era una abominación (Hechos 10:28), y menos en el Templo, lo cual constituía una contaminación (Hechos 21:28,29), y si los gentiles se circuncidaban estaban obligados a sacrificar en el Templo. Pablo dice en Gálatas 5:3: "Y otra vez vuelve a protestar a todo hombre que se circuncidare que está obligado a hacer toda la ley".

Nueve años después del Concilio, esto es en el año 60 d.C., llega el apóstol Pablo a Jerusalem, y los Apóstoles le hacen ver que hay millares de judíos que han creído, y todos son celadores de la ley (Hechos 21:20), por lo cual le recomiendan que demuestre a los judíos cristianos que él (Pablo) también anda guardando la ley, razón por la cual Pablo se purificó con los cuatro hombres que tenían voto. Y así podemos ver con toda claridad que los Apóstoles y demás judíos cristianos nunca entendieron que Cristo con su muerte quitó las fiestas y la Leyes de Moisés, pues aún 30 años después de la muerte de Cristo, los Apóstoles y demás creyentes siguieron guardando celosamente la Leyes de Moisés, entre las cuáles se cuentan las Fiestas y los sábados.

En éste tiempo, como las Iglesias de gentiles convertidos a Cristo se multiplicaban, y era necesario que se unificaran a los judíos, fue necesario que el Señor le revelara al apóstol Pablo la forma de unificar a ambos grupos cristianos. Por lo cual, el apóstol Pablo en sus cartas a las Iglesias de Efeso y Colosa, les hace ver que las Leyes de Moisés se deben observar por ambos grupos, pero ya no estando unidos a los judíos que no han creído en Cristo, sino que la unión debe ser en los dos grupos de la misma fe. De modo que, los gentiles, para tener derecho a estar con los judíos cristianos, deben ser circuncidados, solamente que la circuncisión de los gentiles es el Bautismo (Colosenses 2:10-13). Las ofrendas y sacrificios que la Ley exige se cumplen en la persona de Cristo. Porque como dice Pablo en Efesios 2:11-19, todos aquellos cristianos que no eran de raza israelita, eran considerados como gentiles; pero, cuando éstos gentiles aceptaron a Cristo como su Salvador, fueron unidos a los judíos convertidos, que Pablo llama con el nombre de República de Israel, de modo que los gentiles pierden su naturaleza gentil y son considerados como Israelitas, porque dejan de ser extranjeros y advenedizos, y ahora son ciudadanos con los santos y domésticos de Dios.

Se dice que la ley en orden a ritos fue dirimida en el cuerpo de Cristo, o como dice Pablo en Colosenses 2:14: "Rayendo la cédula de los ritos que era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz". Con esto se nos da a entender que todo lo que impedía la unión entre los dos grupos cristianos, se encuentran comprendidos en el cuerpo de Cristo, porque son una sombra de lo porvenir, mas el cuerpo es de Cristo (Colosenses 2:14-17). Por ejemplo: si los judíos cristianos exigían la circuncisión para los gentiles, éstos se bautizaban y en el bautismo tenían la circuncisión; si pedían sacrificio de corderos, en Cristo tenían la víctima para el sacrificio; si querían una ofrenda que también era exigida por la ley, Cristo era la ofrenda; si pedían la intervención de un sacerdote, Cristo era el sacerdote. De manera que, todo lo que la ley exigía, en Cristo se cumplía. De modo que, así como en el Antiguo Pacto fue necesario que se cumplieran la leyes de Moisés, de igual manera bajo el Nuevo Pacto se cumplen las mismas leyes, solamente que ahora están escritas no en tablas de piedra, sino en el corazón de los que han creído en Cristo (Hebreos 8:6-10; 10:15-16). Hay muchos hermanos que se conforman con obedecer la ley de los Diez Mandamientos, y pasan por alto que bajo el Nuevo Pacto se deben observar no una ley, sino varias leyes.

LAS FIESTAS DE JEHOVA

Como hemos visto en lo antes expuesto, en la República de Israel del Nuevo Testamento (Efesios 2:12) están Dios, Cristo y las promesas. Por tanto, también están las tres fiestas: Pascua, Pentecostés y Cabañas.

El apóstol Pablo les dice a los hermanos de la Iglesia de Corinto que hicieran la Fiesta de los Azimos (1 Corintios 5:7,8), no en la vieja levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y verdad. Esta es una fiesta que se hace diferente, pero es la Fiesta de los Azimos. La diferencia está en que los cristianos no comemos el cordero físicamente hablando, porque en su lugar comemos un pan que es la representación de la carne del cordero, y bebemos una copa que es la representación de la sangre del cordero. Solamente que, como para nosotros Cristo es el Cordero, el pan que partimos es la representación del Cuerpo de Cristo, y la Copa de bendición que bendecimos es la representación de la comunión de la Sangre de Cristo. Porque Cristo es nuestra Pascua.

También celebramos la Fiesta de Pentecostés porque el apóstol Pablo, ya convertido al cristianismo, les dijo a los hermanos que: "...se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalem" (Hechos 20:16). Esto lo dijo Pablo en el año 60 d.C., y ese mismo año escribe a los hermanos de Galacia y les dice: "Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar transgresor me hago" (Gálatas 2:18), con lo cual nos hace entender que la Fiesta de Pentecostés no la había quitado él, y si no la quitó él, entonces ni Cristo ni ninguno de los apóstoles de Cristo han quitado ésta Fiesta. Si vemos que Pablo llegó a Jerusalem y no celebró en ésta ciudad la Fiesta mencionada, obedece a que cuando Pablo habló lo de Hechos 20.16 ya habían pasado los panes sin levadura, y estaba dentro de las siete semanas para la celebración de la Fiesta y cuando Pablo llegó a Jerusalem era mucho tiempo después de que se celebró la Fiesta de Pentecostés, pues Pablo se quedó muchos días solamente en la casa de Felipe el evangelista, o como dice la misma Biblia en 1 Reyes 17:15, era como un año entero (Hechos 21:1-11): "Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de un Judea un profeta, llamado Agabo".

Para los judíos que no habían creído en Cristo, esta fiesta tenía un carácter agrícola y se debía celebrar en el Templo de Salomón, pero para los cristianos no, porque para los que hemos creído en Jesús, el Hijo de Dios es nuestra ofrenda (la gavilla de cebada y las dos tortas y y el o los corderos del sacrificio u holocausto) (Levítico 23:10-21). Porque el Señor Jesús es para nosotros: "...ofrenda y sacrificio a Dios en olor suave" (Efesios 5:2). De igual manera, no tenemos la obligación de ir a celebrar dicha fiesta en el Templo de Jerusalem, porque para los cristianos cada Iglesia es considerada como el templo de Dios (1 Corintios 3:16,17).

La Fiesta de las Cabañas fue celebrada por Cristo, según se dice en Juan 7:1-37. Algunos comentaristas dicen que la fiesta que Pablo iba a celebrar en Jerusalem (Hechos 18.21) era la de Cabañas, porque la cronología de la Biblia en este capítulo es el año 59 d.C., pero nosotros no podemos asegurar dicho concepto; lo único que si podemos asegurar una y mil veces es que Dios ordenó que tres veces en el año se le celebrara fiesta, y el hecho de que en el Nuevo Testamento se mencione en tres lugares que se deben celebrar las fiestas es una prueba irrefutable de que las fiestas sí existen para los cristianos. He aquí las razones de la Escritura:

o "Sino que se despidió de ellos, diciendo: es menester que en todo caso tenga la fiesta que viene, en Jerusalem; mas otra vez volveré a vosotros, queriendo Dios. Y partió de Efeso" (Hechos 18:21).
o "Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura; porque nuestra pascua, que es Cristo, fue sacrificada por nosotros. Así que hagamos fiesta, no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad" (1 Corintios 5:7,8).
o "Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse en Asia: porque se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalem" (Hechos 20:16).

Muchas veces se argumenta que ésta fiesta no es para los gentiles, porque en Levítico 23:42 se dice: "En cabañas habitaréis siete días: todo natural de Israel habitará en Cabañas ". Pero los que citan este texto y otros más del mismo capítulo olvidan que los que han creído en Cristo son de la simiente de Abraham, y por lo tanto entran a formar parte de la República de Israel, donde ya no son extranjeras (gentiles) ni advenedizos, sino ciudadanos con los santos y domésticos de Dios. Porque como dice el mismo apóstol en el libro de los Romanos, que los gentiles son un acebuche ingerido en el árbol de la buena oliva, para ser participantes de la raíz y grosura de la Oliva, que no es otra cosa que la misma República de Israel (Efesios 2:11-19; Romanos 11:13-24). Ejemplo: En todas las Naciones o Repúblicas hay dos clases de habitantes, unos son habitantes de nacimiento, y otros lo son por ciudadanía, pero unos y otros pueden celebrar la Independencia de la Nación donde están porque pertenecen ya al mismo pueblo. Así nosotros, celebramos las Fiestas de Jehová porque somos ciudadanos del Israel de Dios.

También muchos no ven bien que adornemos en la Fiesta de las Cabañas con ramas y fruta, porque consideran que las ramas y la fruta son cosa física y no espiritual. Pero es que éstos hermanos no han entendido qué es lo espiritual; ellos piensan que lo espiritual es lo que no se ve ni se toca, pero la Palabra de Dios no nos enseña así. En ella se nos dice que los pensamientos de Dios son diferentes a los pensamientos del hombre. Por ejemplo, se dice que los hermanos de Corinto eran carnales porque peleaban entre ellos, mientras que los hermanos de Galacia que también eran de carne y visibles, pero hacían la voluntad de Dios, y por lo tanto eran espirituales, no obstante que eran de carne, visibles y tangibles (1 Corintios 3:1-4; Gálatas 6:1). Por consiguiente, si la fruta y las ramas que usamos para adornar la Casa de Oración las usáramos porque lo manda el hombre, esto sería carnal. Pero si el adorno lo hacemos o usamos por Mandamiento de Dios, esto es espiritual. Porque "Dios es Espíritu" (Juan 4:24), y según cualquier diccionario, espiritual es lo que viene del Espíritu. Por tanto, lo que usamos para adornar nuestra Casa de Oración es espiritual, porque Dios nos lo manda en Levítico 23:39-41.

Otras veces se cree que es motivo para no celebrar éstas fiestas el hecho de que en las Escrituras se dice que la Fiesta de las Cabañas es un rito, y como Pablo dice que Cristo dirimió en su carne la ley en orden a ritos, y que en la cruz fue enclavada la cédula de los ritos que "nos era contraria" (Efesios 2:15; Colosenses 2:14), no es necesario guardar una cosa que es un rito. Pero claro, quien razona así no ha entendido qué es un rito. Porque si supiera qué es un rito, celebraría lo que es parte de la voluntad de Dios aunque fuera un rito. Pues bien, la palabra rito viene del latín "ritus" y significa "costumbre o ceremonia; conjunto de reglas establecidas para el culto y ceremonias religiosas". De modo que, en el cumplimiento de la voluntad de nuestro Dios, celebramos muchos ritos, como el programa que se desarrolla semanariamente en la Iglesia, en el día Sábado, es un rito. La ceremonia bautismal es un rito; la ceremonia en la Cena del Señor, en la que participamos del Pan y de la Copa, es un rito. Pero éstos ritos no ofenden a Dios, ni fueron enclavados en la cruz. Los ritos que fueron enclavados en la cruz fueron los "que eran contra nosotros". Todo lo que está permitido, como es el Sábado semanal y la Fiestas, son un rito, pero Dios lo ha ordenado para su pueblo.

Algunas veces se nos dice que no celebramos la Fiesta de las Cabañas porque no dormimos debajo de una cabaña por siete días, ni adornamos en los patios o terrados de nuestra casa, ni adornamos en los patios de la Casa de Oración. Porque ven en Nehemías 8:16-18 que los israelitas que regresaron de Babilonia adornaron en los patios de las casas y en los terrados, etc. Pero los hermanos que nos exigen esto no se han fijado que esta forma de adornar, así como dormir bajo una cabaña, fue hecho solamente en esta vez de Nehemías , y fue por el gozo que tenían por haber regresado de la cautividad, "pero desde los días de Josué, hijo de Nún, los israelitas no habían hecho así". Aquí nos quiere decir que no habían hecho la Fiesta de las Cabañas, porque en 2 Crónicas 7:8-10 se dice que Salomón terminó el Templo, y por ende el altar, por lo cual hizo fiesta siete días por el altar, y se siguió con la fiesta de las Cabañas, porque el altar era para sacrificar en las tres grandes solemnidades (2 Crónicas 8:12,13); así que lo que los hijos de Israel no "habían hecho así" fue la forma de celebrar la fiesta.

Por todo lo expuesto debemos aceptar que, para hacer la voluntad de Dios, es necesario que también celebremos las tres fiestas: Azimos o Pascua, Pentecostés o Semanas y Cabañas o Tabernáculos. Porque así como no encontramos en la Palabra de Dios un solo texto que diga que no debemos guardar el Sábado semanal, tampoco encontramos un solo texto donde diga Dios que no debemos celebrar las fiestas. En Colosenses 2:16 dice Pablo: "Por tanto, nadie os juzgue en comida, o en bebida, o en parte de día de fiesta. O de nueva luna, o de sábados". Pero sabemos que aquí se hace referencia a la carne que representaba a Cristo o comida, al agua que era un tipo de Cristo, a las fiestas que eran un tipo de Cristo, como son las fiestas de las Expiaciones y la de las Trompetas que eran un tipo de Cristo, por lo cual se dice: "o en parte de día de fiesta", porque unas fiestas iban a quedar enclavadas en la cruz, y de la misma manera aquí se hace referencia a los sábados de las fiestas que eran un tipo de Cristo, como dice Colosenses 2:17.

En otras ocasiones se cita a Gálatas 4:10, pero quienes toman dicho texto no se han fijado que Pablo en éste libro se está dirigiendo a los gentiles, los cuáles nunca habían celebrado las fiestas de Jehová, y que adoraban a los ídolos y no al Dios vivo. Luego, aquí no se habla de las tres fiestas que guardamos los cristianos que estamos haciendo la voluntad de Dios (Gálatas 4:8-9).

Siempre se cita, como una base para sustraerse a la observancia de las fiestas, el texto de Gálatas 3:10 que dice: "Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas". Si analizamos dicho texto, sacaremos en conclusión que la maldición está para los que no cumplan con las obras de la ley, y no para los que cumplen. ¿Por qué Pablo se expresa aquí de esta manera? Porque como en ese tiempo aún estaba el Templo de Salomón, si los gentiles se circuncidaban estaban obligados a cumplir con toda la ley. Y como ya dijimos antes, en su carácter de gentiles no tenían permiso de sacrificar u ofrecer en el Templo conforme lo exigía la ley de Moisés, porque era una abominación que un gentil entrara al Templo, y menos aún siendo cristiano, porque los cristianos eran considerados por los judíos como unos "herejes" (Hechos 24:14). De manera que, los gentiles se deben circuncidar, pero en la circuncisión de Cristo, y cumplir con los requisitos de la ley, pero en la Iglesia de Dios, donde los sacrificios son espirituales, y donde son ofrecidos por un Sacerdote que no es del orden de Aarón, sino de Melquisedec.

Para terminar ésta explicación acerca de la voluntad de Dios, analicemos detenidamente los capítulos 28 y 29 de Números, donde encontramos que todos los sábados y festividades tenían como parte de su ritual el sacrificio de corderos; pero al venir Cristo celebramos el día sin sacrificio de corderos, porque Cristo es nuestro sacrificio. Y comenzaremos con el sábado semanal (Números 28:9,10), en las nuevas lunas que es principio de los meses (Números 28:11-15), en la Pascua y Azimos (Números 28:16-25), en el día de las Primicias o Pentecostés (Números 28:26-31), en la fiesta de las Trompetas (Números 29:1-6), en la fiesta de las Expiaciones (Números 29:7-11) y en la fiesta de las Cabañas (Números 29:12-39).

Con lo que nos enseña Jehová en el libro de los Números, nos damos cuenta que así como observamos el sábado semanal, sin matar los corderos ni ofrecer sus libaciones u ofrendas vegetales, y solamente observamos el día, porque Cristo es nuestro sacrificio u ofrenda, así celebramos las Fiestas de Jehová, sin matar animales, ni ofrendas vegetales o libaciones, porque Cristo es nuestra ofrenda y nuestro sacrificio (Efesios 5:2).

Hermano en la fe de Jesucristo: Si quieres entrar al reino de los cielos, y para ello obedeces la ley de la alimentación, pagas tus diezmos y guardas el sábado semanal, observa también las Fiestas de Jehová, porque de otra manera no estarás cumpliendo con la voluntad de Dios.

"Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos" (Santiago 2:10).

Cronología de Las Fiestas de Israel

Cuando Dios ordenó fiestas anuales para su pueblo Israel, la primera vez que lo hizo fue cuando los hijos de Jacob residían en Egipto.
En el capítulo 12 del libro de Éxodo nos muestra cuando Israel celebra la Pascua en el año 1491 a. C., en el día 14 del mes de Nisán. En Éxodo 19:1 se deja ver que después de la Pascua habían transcurrido 50 días a partir del día 16 de Nisán, pues dice: "Al mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel día vinieron al desierto de Sinaí ", cuando dice en el texto "en aquel día " se está refiriendo al mismo orden número que tiene el mes tercero, que es cuando llegaron los hijos de Israel al desierto de Sinaí, para que al tercer día después de que llegaron los hijos de Israel al desierto estuvieran apercibidos para que recibieran la Ley de Dios oralmente (Deuteronomio 10:4). Contaremos los 50 días de intervalo entre la Pascua y Pentecostés, teniendo en cuenta lo que dice en Levitico 23:6-7, vemos que este día era un sábado ceremonial, el primer día de los 7 días de los panes sin levadura y también era el gran día del sábado según Juan 19:31, note que en este pasaje se dice que ya había muerto el Señor Jesucristo (14 de Nisán) y el siguiente día era el gran dia del sábado (15 de Nisán). Ahora vuelva a leer Levítico 23:6-7, donde nos muestra que después de la Pascua es el dia 15 de Nisán y que nos señala en Juan 19:31, que ya vimos, como gran dia del sábado. Ahora veamos Levitico 23:11, donde se nos enseña que el sacerdote mecía un omer por primicia el día siguiente del sábado (ceremonial), y el dia siguiente a este sábado ceremonial era el dia 16 de Nisán. ¿Desde cuándo debemos de contar para celebrar la fiesta de Pentecostés? Veamos Levitico 23:15-16, donde se nos enseña que tenían que pasar 7 semanas, y al siguiente día de las 7 semanas se hacia un nuevo presente a Jehová; y siete semanas y un dia más hacen un total de cincuenta días; asi que del 16 de Nisán al 30 de este mismo mes son 15 días; mas los 30 días del mes lyar, nos dan 45; llegan los hijos de Israel el día tercero del mes de Siván (mes tercero), son 48 dias, y contando desde este dia tercero como primer dia en que ordena Dios a Moisés para que santifique al pueblo (Exodo 19:10) ya no contaremos el día 48, sino únicamente los dos días restantes para que sean los 50 días.

Estas dos fiestas junto con la fiesta de la Cosecha, que es también llamada las Cabañas, se ven escritas por primera vez en Éxodo 23:14-17, ordenadas a Israel en el año I491 a.C.

En el capítulo 23 de Levítico, aparte de las tres fiestas que ya consideramos, Dios ordena a Israel la fiesta de las Trompetas y la fiesta de la Expiación, dos fiestas anuales más. En el capítulo 25 del mismo libro vemos otras dos fiestas, éstas no eran anuales: una era cada 7 años, la cual era el Año Sabático, y la otra El Jubileo, que se celebraba en la fiesta de la Expiación, el día 10 del mes de Tishri, cada 50 años. Estas fiestas se ordenaron en los primeros años siguientes al año de 1491, sin olvidar también las Nuevas Lunas, que eran cada mes.

Cuarenta años después, Moisés escribe el libro de Deuteronomio, en donde el Señor Todopoderoso le vuelve a recalcar que celebren las fiestas, pero no le enfatiza que todas, sino nada más TRES. ¿Cuáles? Vea Deuteronomio 16:16. En este pasaje no se nos dice que celebren 5 fiestas anuales, ni 7, ni una, sino TRES: Ázimos, Semanas y Cabañas; no menciona otras fiestas sino únicamente TRES.

Y esto fue en el año de 1451, a.C., en el momento que entraron Josué, Caleb y todos los hijos de Israel que habían nacido en el desierto, a la Tierra prometida.

Más tarde, en el año 992 a.C., nuevamente se mencionan las fiestas, cuando el sabio Salomón edifica ciudades en toda la tierra de su señorío, y dice 2a de Crónicas 8:13 "Para que ofreciesen cada cosa en su día, conforme al mandamiento de Moisés, en los sábados, en las lunas nuevas, y en las solemnidades, tres veces en el año, a saber, en las fiestas de los panes ázimos, en la fiesta de las semanas, y en la fiesta de las Cabanas ". Notemos que, aunque menciona otras solemnidades, hace alusión a las tres fiestas más importantes, más significativas.

Oseas, hablando Dios por medio de él, en el año 785 a.C., de una manera lamentable dice a su pueblo que ya no quiere más fiestas (Oseas 2:11). ¿Cuál fué el motivo? Veamos en el libro del profeta Isaías 1:2, el cual dice: "Oíd cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y engrandecílos, y ellos se rebelaron contra mi".

¿No está claro? Ellos, el pueblo de Israel, dice, "se rebelaron contra mi " ¿Y qué es rebelarse contra Dios? Dice el profeta Malaquías 1:6-14 que cuando el pueblo judío llevaba sus presentes al altar, llevaba lo más malo; ya las fiestas no las hacían con un corazón limpio, sincero y verdadero. Por eso el Señor ya no aceptaba las fiestas de Israel. Aunque en Levítico 23:2 dice Dios: "Mis solemnidades", porque Dios se las había ordenado a su pueblo para que las cumplieran conforme a la voluntad de Dios y no conforme a la voluntad del hombre, por eso cuando Israel peca contra Dios, Él les dice al celebrar las fiestas: "sus solemnidades", ya no eran para Dios por la forma en que las llevaban a cabo: Con rebeldía, con su pecado. Agregando la condición pecaminosa del pueblo, Israel dice en Isaías 1:4,10, "Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados. Dejaron al Santo de Israel, tornáronse atrás ". Y todavía por su maldad hasta los compara el Señor con Sodoma y Gomorra: "Principes de Sodoma oíd la palabra de Jehová; escuchad la Ley de nuestro Dios pueblo de Gomorra". ¿Cómo iba a aceptar Dios las fiestas en esas condiciones? Por eso les dice: "Estoy cansado de vuestras solemnidades, no las puedo soportar " (Isaías 1:12-14), y no porque Dios las hubiera suspendido para que no se celebraran más, pues hay que notar también que en Oseas 2:11 se dice que las fiestas cesarían pero no serían quitadas, por lo cual, en cumplimiento a esto, cuando regresaron los hijos de Israel de Babilonia se restauraron las fiestas y los sacrificios. En el curso de este artículo veremos cómo en las Sagradas Escrituras se ve al pueblo de Dios, a quienes tenían temor de Dios, seguir celebrando las fiestas.

Como sabemos, el pueblo israelita, por su pecado y rebeldía, fue llevado cautivo a Babilonia por el rey Nabucodonosor en el ley que Jehová había mandado por mano de Moisés, que habitasen los hijos de Israel en Cabañas, en la solemnaño 605 a.C. Jeremías 20:4 lo profetiza. Asi que estando Israel en estas condiciones no pudo observar las fiestas.

Pero esa cautividad no iba a durar toda la vida, dice Jeremías 25:11-12 cuánto tiempo iba durar y qué iba a suceder con Babilonia. Por eso, porque el pueblo de Dios iba a regresar a su tierra y se iban a restaurar las fiestas, dice Zacarías 8:13,19, en el año 519 a.C. que Israel, después de haber sido maldición entre las gentes, se tornaría en bendición y el Señor Dios Eterno lo salvaría y que sus fiestas volverían a celebrarse con todo gozo y alegría y además, dándoles este mismo profeta importancia a las solemnidades de Jehová, dice que en el Milenio, los que no suban a Jerusalén para adorar al Rey (el Hijo de Dios, el Mesías), en la solemnidad de las Cabañas, no llegará a ellos lluvia, sino que les llegará una plaga que herirá a toda esa gente rebelde (Zacarías 14:16-19).

El pueblo de Israel, habiendo regresado de Babilonia a Jerusalén, dice Esdras respecto a las fiestas: "Y llegado el mes séptimo, y ya los hijos de Israel en las ciudades, juntóse el pueblo como un solo hombre en Jerusalem. Hicieron asimismo la solemnidad de las cabañas, como está escrito, y holocaustos cada día por cuenta, conforme al rito, cada cosa en su día" (Esdrás 3:1,4). Esto fue en el año 536 a.C., habiendo transcurrido 249 años desde el tiempo que había dicho Dios por medio de Oseas que haría cesar sus solemnidades.

Como ya vimos, el pueblo de Dios siguió celebrando las fiestas después que llegaron de Babilonia, aunque todavía con muchas dificultades por causa de sus enemigos.

También Nehemias nos dice en el año 445 a.C., que "hallaron escrito en la idad del mes séptimo, y toda la congregación que volvió de la cautividad hicieron Cabañas" (Nehemías 8:14-18). Como se ve Dios no suspendió para siempre las fiestas; si por medio de Oseas (785 a.C.). y de Isaías (760 a.C) mostró su enojo contra el pueblo de Israel por su rebeldía, diciendo que estaba cansado de sus solemnidades, más tarde, como hemos visto, su pueblo, después de haber regresado de la cautividad, celebra las fiestas con todo gozo: así que la teoría de que Dios quitó las fiestas está descartada, tanto que estando ya Cristo presente les enseña a sus discípulos a celebrarlas, como vemos en Juan 7:1-38, cuando celebra la fiesta de las Cabañas en el año 29 d.C.

Asimismo, para celebrar la fiesta de las Semanas (Pentecostés), el Señor Jesucristo recomienda a sus discípulos que no se fueran de Jerusalén para que recibieran la virtud del Espíritu Santo (Hechos 1:4,8), indicando con esto que el Señor Jesucristo da su autorización para que se celebrara esta fiesta, pues si el Padre Eterno las hubiera suspendido para siempre su Hijo unigénito no las hubiera mencionado, ni las hubiera celebrado. Al llegar el cumplimiento de la fiesta de Pentecostés, nos dice la Escritura cómo estaban los discípulos del Señor: "Y como se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos" (Hechos 2:1). Notemos con esto que estas fiestas las ha celebrado siempre el pueblo de Dios con el objeto de alabarlo y de estar en comunión.

Estas fiestas no solamente fueron para los judíos, pues Pablo dice: "Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud a todo aquel que cree: al judio primeramente y también al griego", indicando que todos los gentiles que se convirtieran al evangelio de nuestro Señor Jesucristo tenían que cumplir con todas las cosas escritas en él, como la vemos en la 1a de Corintios 11:23-27 al celebrar la Pascua, indicándoles que "todas las veces que comiereis este pan, y bebiéreis esta copa, la muerte del Señor anunciais hasta que venga", dije Pascua porque Pablo lo dice: "porque nuestra Pascua que es Cristo, fue sacrificada por nosotros"(1a Corintios 5:7).

Otro testimonio de que Pablo les enseña las fiestas a los gentiles convertidos de las tinieblas a la luz admirable, es que les dice en el año 60 d.C, que si no se quedaba en Efeso para celebrar la fiesta de Pentecostés, su propósito era celebrarla en Jerusalén (Hechos 20:16).

Además de haber hecho notar que el Señor Todopoderoso, después de haber dado a Israel nueve fiestas, les recalca TRES. Mostraré algunas razones del por qué no celebramos en la actualidad todas.

Los siete días de los panes ázimos que seguían a la Pascua no los celebramos porque eran una figura que señalaba a los creyentes en Jesucristo (Hebreos 9:9). Notemos que Pablo les dice a los Corintios: "Limpiad, pues, la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura". Mostrando que la levadura de los siete días desaparece y los cristianos toman su lugar, pues al participar de los emblemas sagrados, que son un símbolo del cuerpo y la sangre de Jesucristo, somos ahora un pan sin levadura (1a Corintios 5:7; 10:16-17), por esto el mismo apóstol nos dice: "Asi que hagamos fiesta, no en la VIEJA LEVADURA, en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y de verdad", y la sinceridad y la verdad solamente pueden radicar en una persona y no en el pan de harina, por esta razón solamente se nos ordena en la Palabra de Dios que celebremos la Pascua del día 14 de Nisán; mas, sin embargo, estamos celebrando la fiesta de los Ázimos, como lo dice Lucas 22:1, "Y estaba cerca el dia de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua".

Asimismo, la fiesta de las Trompetas no la celebramos porque fue una solemnidad temporal, encerrando caracteres especiales que representaban una época mejor para todos los creyentes en Cristo.







La Crucifixión, Muerte y Resurrección de JesuCristo


La Biblia es el libro más estimado por los pueblos de la tierra porque en el se admira clara y precisa la verdad de Dios; trayendo el estudio de este libro un confort y grandes esperanzas. La Biblia enseña el camino de la salvación por medio de las enseñanzas del Divino Maestro, Jesús de Galilea, el Hijo de Dios, manadas durante toda la historia de su vida.

El plan de salvación está en el informe que la Biblia nos da por medio de sus ilustraciones, instruyendo directamente a los corazones que se prestan a escuchar, leer y entender la Palabra de Dios. En ella encontramos el tiempo y el lugar para cada uno de los eventos descritos siendo completamente idóneo para hacernos comprender las cosas por el poder del ejemplo, y al extraer conclusiones, mostrar la verdad del camino de la vida.

Crucifixión y resurrección de Cristo. CRISTO Y JONAS: Entre las historias más interesantes del Antiguo Testamento, se encuentra la historia de Jonás y el gran pez, de donde sacamos una lección bastante edificante, la lección de la obediencia, pero más que todo sacamos una ilustración de parte de la vida de Cristo. Jonás es el tipo de Cristo, no en las obras que Dios mandó hacer a Jonás y éste rehusó, sino en la experiencia con el pez. No debe suponerse que en esto exista ligamento entre la obra de Cristo y la obra de Jonás, sino veamos la relación que hay entre uno y otro examinando las palabras que Cristo habló.

En Mateo 12 se encuentran numerosos milagros y sanidades que hizo Jesús, así como la maledicencia de aquellos que se creían rectos, contándose entre ellos a los escribas y fariseos, los que dijeron: "Maestro, deseamos ver de ti señal " (Mateo 12:38). Ciertamente Jesús no tenia obligación de mostrarles una señal especial: "Y él respondió: la generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, asi estará el hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches " (Mateo 12:39,40).

Los escribas y fariseos no entendieron esa profecía que concierne a la muerte y resurrección de Jesús; en nuestros días existen muchos que se hallan en las mismas condiciones que ellos, a pesar de vanagloriarse de leer la Biblia.

Jesús al proferir la historia de Jonás piensa en una realidad que él esperaba, ahora si nosotros creemos en Jesús, creeremos también en el libro de Jonás. Aunque de igual manera el pasaje enseña y muestra que para después de su muerte, estaría Jesús en la tumba, exactamente como Jonás estuvo en el vientre de la ballena (tres días y tres noches), en un total de 72 horas; por eso Jonás fue, en el vientre de la ballena, el tipo de Cristo en la tumba.

Pregunta dificultosa. ¿Cómo podría ser este tipo la verdad de Jesús, si Jesús fue sacrificado en viernes y resucita en domingo en la mañana? Leyendo las escrituras no se encuentra a Jesús en la tumba los tres días y las tres noches, sin embargo por la gran señal que él mismo da, muestra que él es el Mesías, para poder estar en el corazón de la tierra tres días y tres noches. ¿No parece ésta una contradicción o que no armoniza lo dicho por él, en lo que él esperaba? Esta respuesta es la verdad de la lógica, siendo la evidencia de la inspiración Divina y lo exacto de Dios.

Todos los que enseñan que Jesucristo resucitó en el primer día de la semana citan Marcos 16:1-9, pero nosotros sabemos que aquí se hace referencia a las apariciones de Cristo en el primer día de la semana. Solamente que se cita la resurrección como una referencia para entender que esa manifestación es después que hubo resucitado el Maestro.

Registrado en el evangelio de San Mateo, encontramos en el capítulo 28, verso primero, el evento de la resurrección; se halla que era fin del Sábado (Versión Cipriano de Valera, Versión del Rey Santiago y Versión de la Vulgata Latina). Como nota explicativa: la palabra víspera como se lee en esta cita, dice que esto significa la parte final del día como era costumbre. Dice el Diccionario Hispano Americano en la palabra víspera: es una de las últimas horas del día, esta hora duraba desde la hora de nona (las tres de la tarde) hasta ponerse el sol. El Diccionario Enciclopédico dice: Víspera es una de las horas del Sacrificio Divino, que corresponde al crepúsculo de la tarde. Fue como dice San Mateo: "Y el fin del Sábado, que amanece para el primer día de la semana ", lo que se puede entender con esto que la víspera significa la palabra fin.

"Vino María Magdalena, y la otra María a ver el sepulcro, y he aquí, fue hecho un gran terremoto: porque el ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, había revuelto la piedra, y estaba sentado sobre ella " (Mateo 28:1, 2). El registro aclara de esta parte cómo el ángel revolvió la piedra de la tumba, lo que señala el tiempo de la resurrección, que era lo que se esperaba, "en el fin del Sábado", no dice después del Sábado, pero si dice: "en la víspera", o sea en el fin, poco antes de terminar el Sábado, sin distanciarse del tiempo, habla del tiempo "que amanece para el primer día de la semana".

La Pascua y la Crucifixión. Jesús murió el mismo día de la Pascua sacrificado como un cordero, él fue el verdadero Cordero Pascual, Cordero de Dios. Jesús fue sacrificado el día de la preparación, pero la preparación no fue para un día ordinario de sábado semanal, como puede leerse "... pues era el gran día del Sábado". Fijándonos en el Antiguo Testamento se encontrará el significado de "el gran día del Sábado". Asi podemos encontrar el gran Sábado que llegaba cada año en el día después de la Pascua en que se mataba el cordero; deduciendo que el gran Sábado anual es éste que menciona en Juan 19:31 y no un Sábado como el de cualquier semana.

El Sábado Pascual. En Levítico 23:7 se lee que el primer día de la Pascua era festivo: Santa Convocación; ninguna obra servil haréis. En el verso 24 habla del mismo festival de una forma similar, a una convocación se le llama SÁBADO; del mismo modo encontramos que el día que sigue del sacrificio del cordero es el Gran dia del Sábado. Es el sacrificio del cordero en el dia 14 del mes hebreo Nisán.

Esto puede acontecer en cualquier dia de la semana; así el Sábado Pascual puede ser también en cualquier día de la semana. En esta forma se ve que la crucifixión fue el día de la preparación Pascual, siendo innecesario en este caso el Viernes, porque en esta semana el día de la preparación fue el dia miércoles.

Jesús murió como a las tres de la tarde, antes de la puesta del sol, siendo puesto al mismo tiempo en el sepulcro, esto es en el mismo día. Contemos tres días y tres noches a partir del momento de su muerte o sea 72 horas exactamente y llegaremos con nuestros resultados al Sábado semanal antes de la puesta del sol, como lo narra Mateo 28:1.

Si leemos en Jonás 2:1 "Mas Jehová había prevenido un gran pez que tragase a Jonás: y estuvo Jonás en el vientre del pez, tres dias y tres noches ". Es claro que Jonás estuvo sepultado en el vientre del gran pez tres días y tres noches completas. Previamente se encuentra a Jonás en el buque, para escaparse de su deber, no contándose todo el tiempo que estuvo en el buque. Para ser el tipo verdadero, no se le puede contar a Cristo el tiempo que estuvo en las manos de los Judíos y de los romanos, sino solamente el tiempo efectivo que su cuerpo estuvo en la tumba, estando para cumplir su palabra tres días y tres noches, con un total de 72 horas.

¿Cuándo fue puesto Cristo en la tumba? Jesús fue puesto en la tumba el mismo día que fue crucificado, en la tarde del día, cerca de la puesta del sol (Marcos 15:4). Tenemos el registro de su sepultura concerniente al tiempo que se lee: "Y cuando fue la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado", se encuentra que es el mismo dato que está en Lucas. "Y quitado, lo envolvió en una sábana, y lo puso en el sepulcro abierto en una peña, en el cual ninguno había sido puesto. Y era día de la víspera de la Pascua y estaba para rayar el sábado" (Lucas 23:53,54). Estos versos nos conducen al punto de ¿cuál de los días de la semana es el Sábado y cuál fue el día de la preparación?

De acuerdo con el cuarto mandamiento, que se encuentra en Éxodo 20:8-11, el séptimo dia de la semana es el conocido como sábado y si el día de la preparación fue el viernes que antecede al Sábado, de aquí se puede afirmar con seguridad por el registro de los evangelios cual fue el tiempo de la sepultación, deduciendo que fue el viernes antes de Ia puesta del sol, siendo esto una confirmación de la verdad como fundamento bíblico. Esto es lo que argumentan los que no han analizado la escritura, y como quiera que esto sea, si Cristo no cumple su propia profecía; si él se levantó de los muertos como comúnmente se cree, el domingo en la mañana, solamente estuvo en la tumba dos noches y un día: El viernes en la noche, el dia sábado y la noche del sábado; si la palabra de Dios es verdad, preocupémonos por buscar en lo profundo para responder a esta duda.

¿Cuándo Cristo se levanta de la tumba? La resurrección de Cristo es el evento de gran admiración. Los escritos de los evangelios testifican los últimos versos del capitulo 19 de San Juan. Dice el tiempo en que se realizó el acto de la sepultura y en los primeros versos de San Juan 20 indican la visita de Maria Magdalena a la tumba, en una hora temprana del primer día de la semana: "Siendo aún oscuro" y vio la piedra quitada. Cuando ella busca el cuerpo del Señor Jesús no lo encuentra porque ya se había levantado de la muerte. Asi, San Juan no menciona acerca de la hora de la resurrección, lo que asegura fue antes de la luz del primer día de la semana. Viendo en San Lucas 24:1-3, menciona que las mujeres fueron al sepulcro "el primer día de la semana, muy de mañana" y encontraron la piedra revuelta, y no encontraron el cuerpo del señor Jesús. Lucas no dice el tiempo de la resurrección, estando de acuerdo con San Juan en que la resurrección fue antes del Domingo. El evangelio de San Marcos dice que ellas "... muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol. Y decían entre sí: ¿Quién nos removerá la piedra de la puerta del sepulcro? Y como miraron, ven la piedra revuelta, que era muy grande" (Marcos 16:2-4).

"Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca" (Marcos 16:5). Tampoco Marcos dice cual fue el tiempo de la resurrección, él ilustra también que, cuando fueron temprano el domingo, Jesús ya había resucitado. El texto de Marcos 5:9 algunos lo usan para mostrar la hora de la resurrección, conviniendo entre ellos que Jesús se levantó antes del domingo.

Versos que aclaran este estudio. La hora de la sepultura la describen los evangelios en tres diferentes formas y son como sigue:

1. Jesús estuvo en el corazón de la tierra (Mateo 12:40).

2. Murió y resucitó al tercer día (Mateo 16:21; 17:23; 20:19; Lucas 9:22; Marcos 9:31).

3. Jesús se levanta de la muerte después de tres días (Mateo 27:63; Marcos 8:31).

En la Biblia estas expresiones están armonizando con la verdad; ligando la veracidad de la Biblia admirablemente con tres días y tres noches, comprobando una vez más la exactitud de Dios.

¿Cómo pudo Jesús permanecer en la tumba los tres días y las tres noches después de su muerte y resucitar al tercer día? Él fue puesto en el sepulcro el miércoles, siendo el primer día el jueves, el viernes el segundo y el tercero el sábado, resucitando antes de la puesta del sol.

Cristo estuvo en el sepulcro las 72 horas, y de igual manera se levantó después de haber cumplido exactamente los tres días y las tres noches, contando el tiempo hora por hora. Esto es una armonía perfecta de las tres descripciones del tiempo; y así como todo trabajo que se hace con exactitud de la hora podemos esperar la obra de Dios.

Considerando el tercer día. Se encuentra una descripción más de tiempo, la que puede encontrarse en Lucas 24, donde se encuentran dos hombres, los cuales platicaban de Jesús y caminaban de Jerusalén hacía una aldea llamada Emmaus.

Érase el primer día de la semana, los hombres discutían por las noticias que se tenían acerca de que se había encontrado el sepulcro de Jesús vacío (esto había acontecido en la mañana); como ellos caminaban juntos, Jesús se unió a ellos: hizo que le desconocieran y preguntó cual era la causa de su discusión. Ellos dicen acerca de la crucifixión de Jesús: "hoy es el tercer día que esto ha acontecido" (Lucas 24:21).

Puede notarse previamente, en varias porciones de la Biblia, que Jesús se levantó en el tercer día. Si el primer día de la semana era el tercer día para la resurrección de Cristo, entonces se encontraría una fuerza que nos arrastrará a la conclusión de que la resurrección verdaderamente aconteció el primer día de la semana, pero esto no resultó así, comprobándolo con la explicación de la señal Mesiánica ilustrada con la señal de Jonás Profeta.

Volviendo a la historia de los dos hombres, éstos no dijeron que el primer día de la semana era el tercer día desde la crucifixión o de la sepultura de Cristo; lo que dijeron fue: "Hoy es el tercer día que esto ha acontecido". En "esto" están contenidos los acontecimientos hechos en conexión con la muerte y sepultura de Jesús, en lo último que ocurrió es en lo que estos hombres tienen su punto de referencia.

Se encuentra en el registro de San Mateo 27:62-66, la manera como los judíos recuerdan que Jesús dijo que él podía levantarse de la tumba después de estar en ella tres días. Así en los días siguientes ellos pidieron a Pilato una guardia de soldados, que custodiase el sepulcro donde yacía Jesús y que permanecieran hasta después de los tres dias.

Lo último que se hizo en conexión con la sepultura de Jesús fue esto, colocar a estos guardias. Esto aconteció en el día que siguió a la sepultura. Jesús fue colocado en la sepultura exactamente antes de la puesta del sol del día miércoles, concluyéndose que la guardia fue puesta el día Jueves. El viernes fue el primer día que cumplió la guardia, el sábado el segundo y el primer día de la semana, el domingo, el tercero; a esto es a lo que se refieren estos hombres que iban a Emmaus.

Pero sigamos buscando la armonía exacta de las Santas Escrituras.

¿Por qué estudiamos este aspecto? ¿Cuál es la razón para exponer con todo detalle éste estudio? Esta es una pregunta que se hace con toda sinceridad, y la razón es: Que analizando todo esto conoceremos la verdad, y nuestra vida se encaminará a creer en Jesús, en su muerte y en su resurrección para vida nuestra. También se ha elaborado este estudio, porque es una necesidad analizar sobre el tópico, falsas enseñanzas que nos desvien de la verdad de Dios.

Sobre el Viernes Santo. Cada año muchas iglesias tienen un servicio especial en el viernes antes del Domingo de resurrección y le llaman Viernes Santo, en el se celebra el día de la crucifixión, pero analizando enseguida el tópico como lo tenemos en éste estudio, se verá que no está fundada en la Biblia tal versión del "Viernes Santo". Si se debiera observar un día, ese sería el miércoles, pero en las Sagradas Escrituras no se encuentra instrucción o ejemplo para una conmemoración de crucifixión en cierto día de la semana.

Sobre el día de resurrección. Lo más importante es que en la mayoría de las iglesias creen que es el domingo el día de la resurrección de Cristo. El estudio a la luz de las Santas Escrituras enseña que se levantó de la tumba antes de la puesta del sol del sábado, el día que precede al domingo, por lo tanto el domingo no es el día de la resurrección. Los servicios que hacen ese día dichas iglesias son completamente ANTI-ESCRITURALES, porque Cristo no resucitó ese día y mucho menos podría pensarse que en la mañana; no encontrándose un ejemplo en la enseñanza bíblica para celebrar la resurrección de Cristo.

Acerca del Domingo. La Biblia enseña claramente al pueblo de Dios que la labor es de seis días de la semana, debiendo santificar o separar el séptimo que corresponde al sábado, para que su pueblo escogido lo guardara a través de los siglos, y así en muchas partes se oye decir el sábado judío, y éste es el dia que se debe reposar y dedicarlo a la adoración de Dios. El Sábado fue dado a toda clase de hombres que quieran pertenecer al Señor (Marcos 2:28).

La mayoría cree que Cristo resucitó el domingo y, desde entonces, el primer día de la semana ha sustituido al verdadero reposo que Dios ordenó, el reposo en el séptimo día, el día sábado de Dios. En este estudio se ha demostrado la resurrección de Cristo: "En el fin del sábado (víspera del sábado) antes de la puesta del sol".

La importancia que se ve en esto es el que entendamos y creamos las grandezas de la profecía de Cristo; como Jonás estuvo en el vientre de la Ballena, así Jesús pudo estar en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Jesús dijo: "Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará ".

REGOCIJÉCE SU PUEBLO ANDANDO EN LA VERDAD DE SU DIOS .